Modificaciones en la tarifación de infraestructuras viarias

tarifación de infraestructuras viarias

Modificaciones en la tarifación de infraestructuras viarias

El Parlamento Europeo aprobó modificaciones en la Directiva sobre tarifación de infraestructuras varias, conocida como Euroviñeta, que impactarán en las operaciones de transporte internacional.

La tasa que pagan los vehículos por circular por una red de carreteras en determinados países, ya no será únicamente abonada por los vehículos de más de 3,5 toneladas, sino que también aplicará a los vehículos ligeros, autobuses y turismos.

Pago por el uso real y contaminación

Hasta ahora, la tasa que los Estados Miembro podían aplicar en los más de 130 mil kilómetros de carreteras y autopistas (donde existen peajes) que conforman la red transeuropea, se cobraban por día, por semana o por mes.

A partir de 2020 comenzarán a aplicarse las tasas en base a la distancia recorrida y a las emisiones.

Los vehículos pesados, incluidos los autobuses, serán los primeros en abonar las tasas bajo este nuevo criterio; a partir del 2023, las tasas aplicarán a camiones y furgonetas a partir de las 2,4 toneladas; y, a partir de 2026, el mismo criterio aplicará para los vehículos de turismo.

El objetivo de las modificaciones está asociado a la intención de influir en el uso de vehículos menos contaminantes, por eso además, se prevén descuentos en las tarifas para los vehículos cero emisiones.

La asignación de los ingresos obtenidos de las tasas

Un punto clave en las modificaciones está en la asignación de los recursos obtenidos por el cobro de estas tasas a los transportistas.

Hasta ahora, la Directiva permitía que el dinero recaudado se empleara en cualquier tipo de infraestructura, sea ésta para camiones o no.

Con las modificaciones, la recaudación de la euroviñeta se reinvertirá en mejorar las infraestructuras actuales, su modernización y la construcción de nuevas.

Entre otras, el aparcamiento seguro para camiones es una de las prioridades, pues son necesarios para garantizar el cumplimiento de las normas sociales y de la seguridad vial.

Para las operaciones internacionales de transporte esta directiva tiene un impacto importante, tanto en cuanto a costes como en seguridad, y garantiza avances en la reducción efectiva de los impactos ambientales.

Junto con las mejoras en tecnologías y servicios por parte de las empresas, es posible alcanzar buenas perspectivas de competitividad en el transporte de mercancías por carretera.