Almacén automatizado – ¿Cómo funciona y para qué sirve?

Almacén automatizado – ¿Cómo funciona y para qué sirve?

Entrar en el siglo XXI no es una mera cuestión de cambio de fechas. Irrumpir en una nueva era acarrea consigo una serie de cambios a los que hay que ajustarse. Es en este contexto que aparece el almacén automatizado. A los efectos de proteger al trabajador como parte integral de la empresa, la tecnología se hace presente. Su cometido es eliminar conceptos tales como sobreesfuerzoriesgos laborales dolores físicos. En su lugar aparecen otros más amigables como supervisióncontrol. Esta es la base para la logística de este siglo.

Radiografía de un almacén automatizado

Elevadores automáticos: lo que solía hacer la antigua carretilla manual, ahora y gracias al almacén automatizado, ha quedado en manos, o mejor dicho «en ruedas» de los transelevadores automáticos. Estas máquinas se encuentran programadas para recoger y trasladar la carga. La llevan a una ubicación exacta al otro extremo del recinto. Los transelevadores pueden trasladar hasta una tonelada y media.

Miniload: es un sistema idéntico al de los transelevadores, pero a menor escala. Cuando hay que preparar pedidos pequeños, se recurre a este sistema.

Pallet shuttle: se trata de una máquina satélite que se desliza por la estantería para colocar o extraer palets.

Ventajas de un almacén automático

  • Verticalidad: el sistema de los carros automáticos permite hacer realidad la optimización del espacio. Los almacenes logísticos se caracterizan por una escasa área de suelo. Sin embargo, cuentan con un amplio espacio de forma vertical. Aprovechar de este espacio disponible hasta el momento venía de la mano de serios riesgos para el trabajador. Sin embargo, la automatización permite llevar a cabo esta tarea de forma rápida y segura.

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  • Comunicación: las diferentes partes del almacén quedan conectadas. Es posible incluso conectar los diferentes niveles si se dispone de una maquinaria más sofisticada.

 

  • Seguridad: los procedimientos son precisos y seguros. Además de ello, el trabajador pasa a cumplir una mera función de supervisión.

 

  • Velocidad: preparar los pedidos de forma rápida hace parte del éxito de la empresa.

 

  • Eficiencia: de todo lo anterior se desprende que un almacén automático apuesta a la eficiencia en el trabajo. Gracias a ellos, la empresa puede garantizar la satisfacción del cliente y la seguridad de sus empleados.